El Dermatologo
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16 de julio de 2006    |    2 Comentarios
Verano 2006

Por fin he logrado escaparme varios días de la ruidosa ciudad, para comenzar unas vacaciones en Menorca, que pretendo aprovechar al máximo, con el proposito de cargar suficientemente las pilas y así afrontar el próximo año, con fuerza y optimismo.

Decidimos esta vez, irnos junto a mis cuñados, mujer, hijo y sobrino a un Camping de Menorca (un bungalo), con el propósito de no estorbar a los inquilinos de un Hotel. Hasta hora, nunca había decidido pasar mis vacaciones en un camping, haber que tal sale. Iré explicando mi experiencia aquí.

Por cierto, ya nos han puesto en la puerta una queja por que hacemos mucho ruido. INCREIBLE !!!

En la foto, estoy en un olivo del camping.

Un abrazo a todos.  



30 de enero de 2006    |    0 Comentarios
Pimecrolimus, útil en la dermatitis atópica del lactante
Según un nuevo estudio publicado, pimecrolimus (Elidel®) crema 1% ha demostrado ser un tratamiento eficaz con un buen perfil de seguridad  para  la dermatitis atópica en los lactantes; así lo indica un estudio publicado en el número de febrero de la revista JournalofPediatrics. En este estudio se constató que, después de seis semanas de tratamiento, el número de pacientes en los que los signos y síntomas de la dermatitis atópica habían desaparecido o casi desaparecido fue más del doble en el grupo tratado con pimecrolimus que en el grupo tratado con vehículo (base de la crema pimecrolimus sin el principio activo). Teniendo en cuenta otros resultados de eficacia y seguridad favorables, los autores concluyen que pimecrolimus es un valioso y  prometedor tratamiento para los pacientes más jóvenes.

Según se indica en este estudio, se calcula que, en los países desarrollados, el 10-15% aproximadamente de los niños de menos de 5 años padecen dermatitis atópica. Un 48-75% de ellos presentan signos y síntomas iniciales durante los seis primeros meses de vida. Si no se trata, la dermatitis de la primera infancia puede tener importantes consecuencias a largo plazo. El tratamiento tradicional se ha basado en el uso de sustancias hidratantes y en la aplicación tópica de corticoides durante un corto período. Sin embargo, los corticoides se han asociado con efectos secundarios locales y sistémicos graves siendo los lactantes  más susceptibles que los niños de más edad a estos efectos adversos.

“Estos datos avalan que pimecrolimus es una prometedora opción para el tratamiento de la dermatitis atópica en los lactantes,” ha dicho el Prof. RolandKaufmann, Jefe del Departamento de Dermatología y Venereología del Hospital Universitario de Frankfurt y uno de los autores principales del estudio. “Desde hace mucho tiempo, tanto los padres como los médicos se han mostrado preocupados por la aplicación de corticoides en la piel de los lactantes, particularmente para tratar una afección crónica como la dermatitis. Pimecrolimus tiene un gran valor potencial para esta población de pacientes.”

En este estudio, aleatorizado, doble ciego, controlado con vehículo, en el que participaron 186 lactantes, de tres a 23 meses, los pacientes presentaban dermatitis atópica leve a moderada que afectaba por lo menos el 5% de la superficie corporal. El tratamiento con pimecrolimus (n = 123) o con vehículo (n = 63) se aplicó dos veces al día, con un intervalo de 12 horas aproximadamente. Las zonas no afectadas o las zonas cutáneas afectadas sin dermatitis activa no se trataron con el medicamento del estudio. La fase inicial doble ciego del estudio duró seis semanas y, a continuación, se desarrolló una fase abierta de 20 semanas, durante la cual se permitió que los pacientes incluidos en el grupo tratado con vehículo cambiaran a pimecrolimus.

Al final de la fase a doble ciego de seis semanas, el número de pacientes en los que los signos y síntomas de dermatitis atópica habían desaparecido o casi desaparecido era más del doble en el grupo de pimecrolimus (54,5%) que en el grupo del vehículo (23,8%; p < 0,001). Ya en la primera visita de control del estudio, a los ocho días, los investigadores observaron mejorías clínicamente relevantes. La eficacia observada durante la fase doble ciego se mantuvo a lo largo de la fase abierta. Además, los pacientes tratados con vehículo que cambiaron a tratamiento con pimecrolimus en la fase abierta consiguieron un control similar de la enfermedad que los pacientes que recibieron tratamiento con pimecrolimus durante las dos fases del estudio.

Las reacciones en el lugar de aplicación y las infecciones cutáneas fueron infrecuentes (menos del 5% de los pacientes estudiados) y no se observaron diferencias significativas entre los grupos en cuanto a la incidencia de estos acontecimientos.

Descubierto por el Instituto de Investigación de Novartis en Viena (Austria), pimecrolimus es un principio activo derivado de la ascomicina, sustancia natural producida por la bacteria Streptomyceshygroscopicus var. ascomyceticus. Pimecrolimus bloquea selectivamente la síntesis y liberación de citocinas inflamatorias por los linfocitos T de la piel. Estas citocinas son las que desencadenan los procesos que dan lugar a la inflamación, eritema y prurito asociados con el eccema.

FUENTE: JournalofPediatrics2003, 142(2):155-162


30 de enero de 2006    |    0 Comentarios
Nuevo tratamiento de la dermatitis atópica sin corticoides
Pimecrolimus, un derivado de la ascomicina, sustancia natural producida por el hongo Streptomyces hygroscopicus var. Ascomyceticus, bloquea selectivamente la síntesis y la liberación de las citocinas por los linfocitos T. Estas citocinas son las que desencadenan los procesos que conducen a la inflamación, enrojecimiento y picor asociados a la dermatitis atópica.

“Tradicionalmente, ha sido difícil tratar las zonas de cabeza y cuello debido a los efectos adversos asociados al uso de corticoides en estas zonas sensibles. Estos resultados subrayan la seguridad y eficacia de esta nueva crema sin corticoides en esas zonas cutáneas que son las más sensibles,” ha dicho el Dr. Lawrence Eichenfield, Jefe de Dermatología Pediátrica y Adolescente del Hospital de Niños de San Diego (EE.UU.) y autor principal del estudio. “Disponer de un tratamiento “no corticoideo” bien tolerado que puede usarse con seguridad en todas las superficies cutáneas es un importante progreso en el tratamiento de la dermatitis atópica.”

El análisis de los resultados agrupados de dos estudios multicéntricos, aleatorizados e independientes, realizados con el mismo diseño, de seis semanas de duración , con un total de 403 pacientes, demuestran una mejoría significativa de los signos y síntomas de la dermatitis atópica en los pacientes tratados con esta crema, especialmente en las zonas de cabeza y cuello, en comparación con placebo. El índice de valoración usado para evaluar la dermatitis atópica  en la cabeza y cuello fue el índice EASI (Eczema Area and Severity Index), . En los pacientes tratados con esta crema el índice EASI mejoró en promedio más del 40% a los ocho días y aproximadamente el 60% al final del estudio. En los pacientes tratados con placebo, no se observó mejoría al final del estudio.

La crema con pimecrolimus tuvo un efecto significativo sobre el prurito (picor); el 45% aproximadamente de los pacientes comunicaron ausencia de picor o picor ligero durante la primera semana de tratamiento, en comparación con el 26% aproximadamente de los pacientes tratados con placebo.


16 de diciembre de 2005    |    3 Comentarios
¿Es seguro el “piercing”?
El piercing es una moda que tal vez no gusta a los padres, pero la respuesta a la pregunta además es claramente NO. Es una práctica no regulada y desde que se ha puesto de moda, los locales donde venden y colocan estos materiales han proliferado, con pocas posibilidades de que se tengan en cuenta las precauciones necesarias para evitar las infecciones y otros riesgos para la salud.

La Asociación Dental Americana se opone al piercing oral, en la lengua, los labios o las mejillas y advierte de sus riesgos a la población.

La Academia Americana de Dermatología ha tomado posiciones en contra de todas las formas de piercing corporal con una excepción: el lóbulo de la oreja; aunque no se opone de forma tan terminante frente al piercing del ombligo.

La Cruz Roja Americana y la Canadiense no aceptan donaciones de sangre de cualquiera que lleve un piercing o un tatuaje, hasta un año después de llevarlo, a causa del riesgo de que ambos procedimientos puedan transmitir peligrosas enfermedades transmitidas por la sangre.

Piercing corporal

El piercing corporal aumenta el riesgo de padecer:

·        Infección crónica

·        Hemorragia prolongada

·        Cicatrices

·        Hepatitis B y C (en ocasiones fatal)

·        Tétanos

·        VIH (aunque no existen casos documentados de ello)

·        Alergias cutáneas a los materiales utilizados

·        Abscesos o quistes (bajo la piel en el lugar del piercing, que finalmente deben ser drenados quirúrgicamente)

·        Orificios permanentes en la nariz o el párpado

·        Dientes erosionados o rotos

·        Dificultad de masticación

·        Deterioro del habla

Piercing facial

 Hay que pensar que la boca, caliente, oscura y húmeda, es el lugar ideal para el crecimiento de las bacterias, que es exactamente lo que pasa cuando se coloca un piercing en la lengua. O en el párpado, cuya piel es extremadamente fina y sensible. El extremo anterior de la nariz está formado por un cartílago que si se infecta o tiene un hematoma produce grandes dificultades para su curación. Y finalmente, pero no por ello menos importante, parte de la moda del piercing viene de la mano del factor de dolor y sufrimiento, lo cual, dadas las características de la mayoría de los lugares donde los colocan, es algo que está garantizado, porque no utilizan anestesia.

La boca contiene millones de bacterias de manera que la infección es una complicación frecuente tras el piercing oral. El dolor y la hinchazón son otros efectos secundarios del piercing. La lengua, un lugar de piercing oral popular, puede hincharse tanto como para obstruir las vías aéreas. El piercing también puede producir una hemorragia incontrolable o lesionar un nervio. La materiales del piercing también producen algunos riesgos. Se pueden erosionar o romper los dientes, se puede perder el piercing que es deglutido y llega al tracto digestivo y los materiales de mala calidad pueden producir reacciones de contacto.

Piercing en la oreja y el ombligo

El lóbulo de la oreja es buen lugar para un piercing porque está formado por tejido graso y tiene un buen aporte de sangre y todos los mecanismos de defensa transportados por la sangre que se enfrentan a las infecciones. El ombligo también tiene un buen aporte de sangre.

La máxima seguridad

Si todavía está interesado y a pesar de todo esto aún quiere colocarse un piercing, hay algunas cosas que hay que tener en cuenta para hacerlo de la manera más segura posible.

Asegúrese que el local en el que le van a poner el piercing

·        está limpio

·        no emplean artilugios tipo pistola, ya que no son estériles

·        utilizan agujas desechables, una para cada persona y las depositan en contenedores especiales

·        esterilizan todo aquello que entra en contacto con el cliente en un autoclave, que es una máquina esterilizadora por calor o rayos ultravioleta y que se utiliza en hospitales para esterilizar los instrumentos quirúrgicos

Además, la persona que coloca el piercing debería llevar guantes desechables y una mascarilla que debe cambiar para cada cliente.

Si se pone un piercing, es recomendable que siga unas sencillas instrucciones y recomendaciones para evitar las infecciones:

·        no lo manosee ni lo estire bruscamente

·        mantenga la zona limpia, puede utilizar jabón, no alcohol

·        no se lo toque sin lavarse antes las manos

·        si lleva un piercing en la boca utilice un enjuague con antibacterianos tras las comidas

Piénselo bien antes de decidirse a ponerse un piercing en otro lugar que no sea el lóbulo de la oreja. Y, muy importante, no se lo ponga usted mismo ni deje que se lo ponga un amigo, ya que difícilmente se cumplirán las mínimas normas de esterilidad que garantizarán el mínimo riesgo de infección.